Mantenimiento

Mantenimiento web: qué incluye y qué pasa si nadie lo hace

Actualizada el · 13 min de lectura · Alejandro Muñoz, AMG Design

Una web no se termina el día que se publica. Depende de un servidor, de un certificado que caduca, de un dominio que hay que renovar y, si está hecha con WordPress o similar, de un software que recibe parches de seguridad cada pocas semanas. Mantenerla es hacer que todo eso siga funcionando sin que tú tengas que pensar en ello. Esta guía explica cada pieza, qué pasa cuando falla y cómo saber si un plan de mantenimiento cubre lo que debe.

Qué significa mantener una web

Cuando alguien habla de «mantenimiento web» puede referirse a cosas muy distintas: desde renovar el dominio una vez al año hasta revisar la seguridad cada semana y cambiar textos cuando lo pidas. Por eso dos planes con el mismo nombre pueden costar 10 € o 150 € al mes.

Separado en piezas, el mantenimiento de una web pequeña cubre esto:

  • Alojamiento: el servidor donde vive la web sigue encendido, con espacio y con software al día.
  • Certificado SSL: el candado del navegador y la dirección con https se renuevan antes de caducar.
  • Copias de seguridad: hay copias recientes, guardadas en más de un sitio, y se pueden restaurar.
  • Actualizaciones: el gestor de contenidos, los plugins y la plantilla reciben los parches de seguridad.
  • Vigilancia: alguien se entera si la web se cae, si el formulario deja de enviar o si aparece algo raro.
  • Dominio: se renueva a tiempo y sigue a tu nombre.
  • Contenido: horarios, precios, cartas, festivos y textos legales están al día.

Alojamiento y certificado de seguridad

Son la base: sin ellos no hay web o el navegador avisa a tus clientes de que no es segura.

Alojamiento

El alojamiento (hosting) es el ordenador encendido día y noche que sirve tu web. En un plan compartido, el proveedor se encarga del hardware y del sistema; tú o quien te mantenga la web os encargáis de lo que hay dentro. Lo que conviene revisar de vez en cuando es si queda espacio, si la versión de PHP o del lenguaje que use la web sigue teniendo soporte y si el plan sigue siendo el que pagas: muchas ofertas de primer año renuevan a precio completo.

Una web estática, generada como páginas fijas sin base de datos, necesita mucho menos mantenimiento de servidor que una web con WordPress, porque no hay software que se ejecute en cada visita ni un panel de administración que atacar.

Certificado SSL

El certificado es lo que permite que la web cargue con https y que el navegador muestre el candado. Si caduca, el navegador enseña una pantalla de aviso a pantalla completa, y casi nadie pasa de ella.

Los certificados duran cada vez menos. El CA/Browser Forum, que fija las reglas que siguen los navegadores, aprobó en 2025 un calendario que redujo la validez máxima a 200 días desde el 15 de marzo de 2026, la bajará a 100 días en marzo de 2027 y a 47 días en marzo de 2029. Con esos plazos, renovar a mano no es viable: la renovación tiene que ser automática, como la que hacen los certificados gratuitos de Let's Encrypt cuando el servidor está bien configurado.

Si tu proveedor te cobra por un certificado y lo renueva a mano una vez al año, pregúntale cómo lo va a hacer con los nuevos plazos. Para una web de negocio pequeña, un certificado gratuito con renovación automática es suficiente.

Copias de seguridad: la regla 3-2-1

Una copia de seguridad es lo único que te salva de un hackeo, de un error al actualizar o de que el proveedor de alojamiento cierre. Pero una copia guardada en el mismo servidor que la web no es una copia: si el servidor se pierde, se pierde con ella.

INCIBE, el Instituto Nacional de Ciberseguridad, recomienda a las empresas la estrategia 3-2-1, que aplicada a una web queda así:

  • 3 copias de los datos: la web en funcionamiento y dos copias más.
  • 2 soportes o sitios distintos: por ejemplo, el propio servidor y un almacenamiento externo.
  • 1 copia fuera: en otro proveedor o en otra ubicación, para que un problema en el servidor no se lleve todo.
Tipo de webFrecuencia orientativaCopias a conservar
Web informativa que cambia pocoSemanal y antes de cada cambioLas de las últimas 4–8 semanas
Web con blog o novedades frecuentesDiariaLas de los últimos 30 días
Web con reservas, pedidos o formularios que guardan datosDiaria o varias al díaLas de los últimos 30 días, más una mensual
Web estática en un repositorio de códigoCon cada cambio publicadoTodo el historial

Qué hay que copiar

En una web con gestor de contenidos hay dos partes: los archivos (plantilla, plugins, imágenes subidas) y la base de datos (textos, páginas, ajustes, pedidos o reservas). Una copia que sólo tiene una de las dos no sirve para restaurar la web. En una web estática basta con los archivos y, si está en un repositorio de código, el propio historial ya es una copia.

Cada cuánto y cuánto tiempo guardarlas

La frecuencia depende de cuánto cambia la web. Lo que importa es poder volver a un punto anterior al problema, y los hackeos a veces se descubren semanas después: por eso conviene guardar varias copias hacia atrás, no sólo la última.

Probar que se pueden restaurar

Una copia que nadie ha restaurado nunca es una suposición. Al menos una o dos veces al año, alguien tiene que coger una copia y levantar la web con ella en otro sitio, aunque sea en un entorno de pruebas. Es la única forma de saber que el día que haga falta va a funcionar.

Actualizaciones de software

WordPress mueve en torno a cuatro de cada diez webs del mundo según W3Techs. Eso lo hace cómodo y, a la vez, el objetivo preferido de los ataques automáticos: hay programas que recorren internet buscando versiones con fallos conocidos y entran sin que nadie tenga que fijarse en tu web en concreto.

El núcleo de WordPress aplica solo las actualizaciones menores de seguridad desde hace años, y desde la versión 5.5 permite activar las automáticas también para plugins y plantillas. Aun así, alguien tiene que mirar. La mayor parte de las vulnerabilidades que se publican cada año está en plugins y plantillas, no en el núcleo, y un plugin abandonado por su autor deja de recibir parches aunque tú lo actualices.

Cómo se actualiza sin romper la web

Actualizar sin más puede romper una página o un formulario si un plugin no es compatible con la versión nueva. El orden razonable es este:

  • Hacer una copia completa justo antes.
  • Actualizar primero en un entorno de pruebas si la web tiene reservas, pagos o mucho tráfico.
  • Actualizar núcleo, plugins y plantilla, de uno en uno si alguno es crítico.
  • Revisar después las páginas principales y enviar el formulario de contacto de prueba.
  • Quitar los plugins que no se usan: cada uno es una puerta más.

Las licencias de pago

Muchos plugins y plantillas «premium» sólo reciben actualizaciones mientras pagas la licencia anual. Si la licencia caduca, el plugin sigue funcionando pero se queda sin parches. Apunta qué licencias tiene tu web, a nombre de quién están y cuándo renuevan.

Vigilancia: enterarse antes que tus clientes

La forma más cara de descubrir que la web está caída es que te lo diga un cliente. Hay herramientas de monitorización de disponibilidad, con planes gratuitos para unas pocas webs, que visitan la tuya cada pocos minutos y te avisan por correo si no responde.

Además de la disponibilidad, conviene vigilar tres cosas que fallan en silencio:

  • El formulario de contacto o de reservas: puede seguir mostrándose bien y dejar de enviar correos. Envíate una prueba al mes.
  • Los avisos de Google Search Console: Google avisa por correo si detecta que la web está hackeada, si hay páginas con errores o problemas en el móvil.
  • Las fechas de caducidad: dominio, certificado y licencias, en un calendario con aviso.

El dominio

El dominio se alquila por años y hay que renovarlo. Si caduca, dejan de funcionar a la vez la web y el correo. En los dominios genéricos como el .com, las normas de ICANN obligan al registrador a dar un margen para renovar después de la caducidad y, en la mayoría, existe además un periodo de redención de unos 30 días, normalmente con recargo. Pasado eso, cualquiera puede registrarlo. En el .es los plazos los fija Red.es; pregunta a tu registrador cuáles son.

Lo que evita el problema es poco: renovación automática activada, una tarjeta que no caduque pronto y un correo de contacto que alguien lea. Cómo elegirlo y registrarlo a tu nombre está en la guía de dominio y correo profesional.

Los cambios pequeños de contenido

Una web con el horario de verano en noviembre o con precios del año pasado da peor imagen que no tener web. Los cambios de contenido son la parte del mantenimiento que más se nota y la que más se olvida.

Los habituales en un negocio local son el horario (incluidos festivos y vacaciones), la carta o la lista de precios, los servicios, el equipo, las fotos y los textos legales si cambia el titular o se añade una herramienta nueva. Conviene que el mismo horario esté igual en la web y en tu perfil de empresa en Google: si no coinciden, Google y tus clientes no saben a cuál creer.

Si el mantenimiento incluye «cambios pequeños», pide que concreten qué es pequeño: cuántos al mes, cuánto tarda en hacerse cada uno y cuánto cuesta lo que no entra.

Qué pasa si nadie la mantiene

Los problemas de una web sin mantenimiento no avisan: un día la web funciona y al siguiente no, o funciona pero ya no hace lo que debería. Estos son los casos más comunes y lo que cuesta salir de ellos.

ProblemaLo que vesCómo se evita
Dominio caducadoNo carga la web ni llega el correoRenovación automática y aviso en el calendario
Certificado caducadoPantalla de aviso de «no es segura»Renovación automática del certificado
WordPress hackeadoRedirecciones a otras webs, avisos de Google, spam enviado desde tu servidorActualizaciones, pocos plugins, contraseñas fuertes y copias fuera
Formulario rotoNingún error; simplemente dejan de llegar mensajesPrueba de envío mensual
Alojamiento cancelado o impagadoLa web desaparece, a veces con los archivosCuenta a tu nombre y copias fuera del servidor
Contenido desactualizadoClientes que llegan con el local cerrado o con precios antiguosRevisión del contenido cada trimestre

Limpiar una web hackeada suele costar bastante más que un año de mantenimiento, y no siempre se puede: sin una copia limpia anterior al ataque, a veces lo más rápido es rehacerla.

Hacerlo tú o pagar a alguien

Puedes mantener tu web tú mismo si está en un constructor como Wix o Squarespace, donde la plataforma se encarga del servidor, el certificado y las actualizaciones, y tú sólo cuidas el contenido y el dominio. Con WordPress también se puede, si tienes tiempo y te manejas con ello, siguiendo una rutina como esta:

  • Cada semana: aplicar actualizaciones con copia previa y mirar que la web carga.
  • Cada mes: enviar el formulario de prueba, revisar Search Console y comprobar que las copias se están haciendo.
  • Cada trimestre: revisar horarios, precios y textos; quitar plugins que no se usan; cambiar contraseñas si alguien ha dejado de trabajar contigo.
  • Cada año: restaurar una copia de prueba, revisar fechas de dominio, alojamiento y licencias, y comprobar el precio de renovación del alojamiento.

Qué debería incluir un plan de mantenimiento

Si lo encargas, un plan razonable para una web pequeña cubre por escrito: alojamiento o supervisión del alojamiento, certificado con renovación automática, copias con la regla 3-2-1 y prueba de restauración, actualizaciones con copia previa, monitorización de caídas, un número de cambios pequeños al mes y un plazo de respuesta si la web se cae. En el mercado español, estos planes van como orientación de unos 15–25 € al mes los básicos a 50–150 € al mes los que incluyen más horas o soporte prioritario. Como ejemplo de precio cerrado, el mantenimiento de AMG Design cuesta 25 € al mes, IVA no incluido, con alojamiento, copias y cambios pequeños.

Señales de alarma al contratar mantenimiento

La mayoría de los problemas con un proveedor no son técnicos sino de propiedad: quién tiene las llaves. Antes de contratar, y también si ya tienes a alguien, comprueba esto:

  • El dominio está registrado a nombre de tu proveedor y no al tuyo.
  • No tienes usuario propio en el alojamiento ni en el panel de la web, sólo él.
  • No sabes dónde se guardan las copias ni te puede enviar una si la pides.
  • El contrato no dice qué pasa si quieres irte ni en qué plazo te entregan archivos, base de datos y accesos.
  • El precio no dice qué incluye: «mantenimiento» sin más.
  • Te piden la contraseña de tu correo o de tu cuenta de Google en lugar de pedirte que les des acceso como usuario.

Pide por escrito que, si terminas el servicio, te entreguen una copia completa de la web (archivos y base de datos), las credenciales de todas las cuentas a tu nombre y el traspaso del dominio si no lo estaba. Es lo normal y un proveedor serio no pone pegas.

Preguntas frecuentes

¿Qué incluye el mantenimiento de una página web?

Como mínimo: alojamiento, renovación del certificado, copias de seguridad, actualizaciones de seguridad, renovación del dominio y vigilancia de que la web funciona. Muchos planes añaden un número de cambios pequeños de contenido al mes. Pide que lo pongan por escrito.

¿Cuánto cuesta el mantenimiento de una web al mes?

Como orientación en España, los planes básicos para una web pequeña van de unos 15 a 25 € al mes, y los que incluyen más horas de cambios o soporte prioritario de 50 a 150 €. Compara qué incluye cada uno, no sólo la cuota.

¿Es obligatorio pagar mantenimiento?

No es obligatorio, pero alguien tiene que hacerlo. En un constructor como Wix la plataforma hace la parte técnica y tú cuidas el contenido. En WordPress, si nadie actualiza ni hace copias, el riesgo de hackeo crece con el tiempo.

¿Cada cuánto hay que hacer copias de seguridad de una web?

Depende de cuánto cambia: semanal para una web que cambia poco, diaria si tiene blog, reservas o pedidos. Lo importante es guardar varias copias hacia atrás, tener una fuera del servidor y probar alguna vez a restaurarla.

¿Qué hago si mi web de WordPress ha sido hackeada?

Cambia las contraseñas del panel, del alojamiento y del correo, pide al proveedor de alojamiento que revise el servidor y restaura una copia limpia anterior al ataque. Después, actualiza todo y quita plugins que no uses. Si no hay copia limpia, la limpieza la tiene que hacer alguien con experiencia o hay que rehacer la web.

¿Cómo recupero mi web si mi diseñador ya no me contesta?

Primero comprueba a nombre de quién está el dominio en el registrador y quién es el titular del alojamiento. Si están a tu nombre, puedes pedir los accesos al proveedor directamente. Si no, necesitas que el titular te los traspase, y por eso conviene dejarlo resuelto desde el principio.

Fuentes

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